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Glaciares del Himalaya en riesgo de desaparecer

El agua es uno de los recursos más valiosos de nuestro planeta, cuyo su flujo sigue las leyes de la gravedad. Sin embargo, la mayor cantidad de agua dulce en la Tierra se encuentra acumulada en forma de hielo en las regiones de alta montaña, como los glaciares, lagos o humedales de alta montaña.

Actualmente más del 50 por ciento del agua dulce empleada por el consumo humano procede de estas regiones montañosas, y la cordillera del Himalaya es la más abundante en este recurso.

Cerca de mil 900 millones de personas dependen del suministro hídrico del Himalaya, lo que equivale a un cuarto de la población mundial. Por eso, la pérdida de hielo anual en estos glaciares siempre ha sido un motivo de preocupación para los científicos de todas partes del planeta.

Ahora un reciente estudio publicado en la revista Nature Geoscience reveló que la pérdida de hielo anual en la región del Himalaya había sido subestimada entre un 6.5 y 10 por ciento, debido a las limitaciones de las imágenes satelitales empleadas en este tipo de estudios. En particular, resulta imposible predecir cuánto hielo se estaba derritiendo bajo los lagos glaciares.

Grave problema para el consumo humano del agua
De acuerdo con este estudio, entre los años 2000 y 2020, los lagos glaciales de la región aumentaron en número, superficie y volumen, esta expansión resultó en una pérdida estimada de masa glaciar de alrededor de 2.7 Gigatoneladas, lo que equivale a unas 550 mil pirámides de Guiza.

Esta pérdida no había sido considerada por estudios previos, ya que los datos satelitales sólo podían medir la superficie del agua del lago, pero no el hielo submarino que es reemplazado por agua.

Este nuevo estudio sobre la pérdida de hielo en el Himalaya es una llamada de atención para la importancia de seguir investigando y monitoreando la situación de los glaciares de alta montaña.

El agua dulce es un recurso vital para la humanidad y su pérdida puede tener graves consecuencias en la vida y la economía de millones de personas en todo el mundo.

La humanidad dilapida los recursos hídricos pese a «crisis inminente»

La humanidad «vampiriza» los recursos hídricos del planeta «gota a gota», alerta la ONU en un informe publicado horas antes del inicio de la primera conferencia sobre el agua en casi medio siglo, que tratará de dar esperanza a millones de personas en peligro por una crisis mundial «inminente».

«El uso no sostenible del agua, la contaminación y el calentamiento global descontrolado están drenando la sangre vital de la humanidad, gota a gota», advierte el secretario general de la ONU, Antonio Guterres, en el prólogo del informe publicado con motivo de la conferencia de Naciones Unidas sobre el agua, la primera desde la del Mar del Plata en Argentina en 1977.

«La humanidad se dirige ciega hacia un camino peligroso», subraya, antes de arremeter contra la «vampirización» de este vital recurso, que afecta a «todos».

Sin agua suficiente en muchos lugares, aunque demasiada en otros o contaminada, las situaciones dramáticas se multiplican, y el informe de la ONU-Agua y Unesco advierte del «riesgo inminente de una crisis mundial del agua».

«Cuántas personas estarán afectadas por esta crisis mundial del agua es una cuestión de escenario», explica a la AFP su autor principal, Richard Connor. «Si no se hace nada, entre 40 y 50 por ciento de la población seguirá sin tener acceso a servicios de saneamiento y cerca del 20-25 por ciento al agua potable», asegura. Aunque los porcentajes no cambien, la población aumenta, por lo que habrá más personas afectadas, observa.

Para tratar de invertir la tendencia y garantizar para 2030 el acceso de todos al agua potable y a servicios sanitarios, objetivos fijados en 2015, unos 6 mil 500 participantes entre los que se incluyen un centenar de ministros y algunos jefes de Estado y de gobierno, se reúnen hasta el viernes en Nueva York, con «compromisos» concretos.

Es ahora o nunca

«Hay mucho por hacer y el tiempo no está de nuestra parte», comenta Gibert Hougbo, presidente de la ONU-Agua, plataforma que coordina el trabajo de la ONU, que no tiene ninguna agencia dedicada a este vital asunto.

Desde 1977 no se había organizado ninguna conferencia de esta envergadura sobre este asunto que ha sido ampliamente ignorado.

En un mundo en el que en los últimos 40 años el consumo de agua dulce aumentó en torno al 1 por ciento al año -en particular en los países de renta baja y emergentes-, el informe pone de relieve las dificultades que «tienden a generalizarse» y agravarse con el impacto del calentamiento global. La agricultura absorbe el 72 por ciento del agua, mientras que el consumo del sector industrial cayó 12 por ciento.

En regiones como América Central y el Caribe, Sudamérica y Asia, de 2000 a 2018 las extracciones de agua aumentaron, a diferencia del resto del mundo.

En torno al 10 por ciento de la población mundial vive en países donde el estrés hídrico (relación entre la utilización del agua y su disponibilidad) alcanzó un nivel alto o crítico. Según el informe de expertos del clima de la ONU (Giec) publicado el lunes, «cerca de la mitad de la población mundial» sufre «grave» escasez de agua durante al menos una parte del año.

Esta situación refleja desigualdades

«Independientemente de donde esté, si tiene suficiente dinero, logrará tener agua», explica Richard Connor. Pero «cuanto más pobre, más vulnerable se es a estas crisis».

El problema no es solo la falta de agua, sino la contaminación que puede deberse a la ausencia o carencias de sistemas de saneamiento.

Al menos, 2 mil millones de personas beben agua contaminada por excrementos, lo que les expone al cólera, la disentería, el tifus y la polio. Sin olvidar la contaminación de productos farmacéuticos, químicos, pesticidas, microplásticos o nanomateriales.

Para garantizar el acceso de todos al agua potable para 2030, habría que multiplicar los niveles de inversiones actuales en el tema al menos por tres, subraya el informe.

Los contaminantes amenazan también la naturaleza. Los ecosistemas de agua dulce que prestan servicios inestimables a la humanidad, en particular, ayudando a luchar contra el calentamiento global, están «entre los más amenazados del mundo», señala el informe.

«Hemos roto el ciclo de agua», resume para la AFP Henk Ovink, enviado especial para el agua de los Países Bajos, coorganizador con Tayikistán de esta conferencia de la ONU.

«Debemos actuar ya porque la inseguridad relacionada con el agua socava la seguridad alimentaria, la salud, la seguridad energética o el desarrollo urbano y (multiplica) los problemas sociales», agrega. «Es ahora o nunca: la oportunidad de una generación».

EL HERALDO DE MÉXICO.

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